Nuestra misión

Buscamos ser la inspiración de líderes socialmente responsables, quienes a través del ejemplo, el amor y la solidaridad luchan por mejorar su entorno, para construir un mundo más justo y con mayores oportunidades de desarrollo. Queremos diseñar y ejecutar organizada y voluntariamente proyectos que fomenten la responsabilidad social, promuevan el liderazgo entre sus miembros y doten de herramientas de desarrollo a las personas afectadas por la exclusión social. ¡Únete a nosotros!

miércoles, 1 de junio de 2011

Historia de un encuentro con niños: el GRAN inicio del proyecto Pequeñas Sonrisas

Evelyn Gago
Pequeñas Sonrisas
La primera vez… dicen que es el momento más recordado en la memoria humana y que dependiendo de “ese” momento o “esa” acción o hecho nuestro pensar, manera de vivir o sentir puede cambiar como un pestañar, sea para bien o para mal, y eso fue lo que sentí cuando los vi… mi pensar y sentir cambiaron de lo rutinario a lo espontaneo y eufórico.

Pequeñas cabezas, todas con el mismo corte (rapados), me envolvieron con risas y abrazos al por mayor pidiendo que los cargue o les dé algún dulce para que los vuelva más hiperactivos de lo que ya estaban. Recuerdo que los nuevos voluntarios, con complejo de pulpos, se daban abasto para abrazar a cuanto  niño veían caminar y ¡créanme que lo hacían! e incluso uno que otro se creía Hulk y levanta a 2 niños a la vez con sus músculos de Popeye y complejo de superhéroe. En fin, el contacto con nuestros niños fue espectacular, sin embargo, no puedo decir lo mismo con la llegada de las niñas; éstas fueron más tímidas y cautas al momento de interactuar con nosotros, pero obviamente siempre hay excepciones ¡y sí que las hubo! 

Recuerdo que mientras sacaba mi cámara para tomar fotos de la gran acogida que teníamos, una de ellas, al ver el tamaño de mi cámara, se me acercó como si ésta fuera un gran dulce de colores, y me dijo mientras miraba “el gran caramelo” “Yo quiero eso”. Nunca voy a olvidar esos ojos genuinos de encanto y dulzura que hace años no veía y me hizo recordar por un segundo lo feliz de ser niño, obviamente no le di “el gran caramelo” pero sí llegué a enseñarle las maravillas que puede hacer esa caja negra.

El sol estaba en todo su fulgor y eso daba armonía al lugar y entusiasmaba a nuestros voluntarios, pero ponía más hiperactivos a los niños. Era momento de jugar y empezar nuestra actividad… ¡Gymkana! De repente todos nos encontramos en el piso de losa escuchando nuestro primer juego: Carrera de costales.
Ya no podía más, el bullicio armado por el juego de la cuerda y los dos grupos jalando de ella hicieron que mis tímpanos colapsaran.

Hubo caídas, sudor, risas y hasta una lágrima de tanto reír ¡ese juego sí que la rompió! Luego vino el juego de las carreras a caballo y luego la carreta. Este juego consistía en que un voluntario cogía a un niño y lo ponía encima de sus hombros hasta llegar a la línea, y luego bajaban al niño y cogían sus pies y así este con sus manos “corría” para llegar a la meta ¡todo un chongo!
 Al final de los juegos nos reincorporamos a un salón para poder descansar y comer los ansiados dulces que habíamos traído para compartir con ellos.

Evelyn Gago
Voluntaria del proyecto Pequeñas Sonrisas
Puericultorio Pérez Araníbar

No hay comentarios:

Publicar un comentario